lunes, 22 de junio de 2009

Pacto con Lucifer

Carmelo RosasCuentan las malas lenguas que en Tzingatumacuaro, Michoacan el rico hacendado Carmelo Rosas ampliamente reconocido por su virilidad y buen porte en un momento de desesperacion despues de haber perdido todo a consecuencia de la crisis economica, decide vender su alma a Lucifer.

Acude con las rameras, esas respetables señoras que venden ramas medicinales y articulos para brujeria en los mercados. Ahi conoce a "Madam Sazu" quien le da instrucciones para hacer un pacto con Lucifer.

Justo a la media noche en donde se cruzan dos caminos y bajo la luz de la luna llena, dibujó una estrella de cinco puntas y encendio una veladora negra y comenzo a invocar a Lucifer.
Lucifer
- Lucifer te invoco, Lucifer ven a mi, Lucifer yo te llamo...

A lo lejos aparece la silueta de Lucifer, caminando con paso lento. Al pasar a un lado de Carmelo Rosas, Lucifer nota que este se le queda viendo asustado y desconcerdado. Fue entonces cuando Lucifer con voz cavernosa le dice a Carmelo Rosas:

- ¿Que onda bato? ¿Que me ves? ¿Que quieres?

- Lucifer ¿Que no se supone que debes de aparecer entre llamas y azufre? - Pregunta Carmelo Rosas.

- Asi es, pero la crisis economica esta muy fuerte, nos ha afectado muy duro, el precio del azufre anda por los cielos y con el calentamiento global tenemos que cuidar el planeta. ¿Para que me llamaste?

- Es que quiero hacer un pacto contigo, quiero que me hagas rico. - Responde Carmelo Rosas.

- ¿Y que me das a cambio?

- Te doy mi alma.

- Lo siento, pero en el infierno ya estamos llenos de almas.

- Pero Lucifer... por favor!!! - Responde Carmelo Rosas con tono de suplica.

- Lo siento, no se puede, ya estamos llenos, no cabe ni un alma mas... pero podemos llegar a un arreglo... si me das las nalgas.

- Nooo!!! eso no!!!

- Lo siento, entonces no hay trato.

- Esta bien. - Dijo Carmelo Rosas - te dare lo que pides.

Ambos se bajan los pantalones Carmelo Rosas se pone a gatas y Lucifer se coloca un "condemonio" y se la deja ir toda a Carmelo Rosas de un solo golpe y sin lubricante. Carmelo Rosas pega un grito desgarrador, aulla, suda, araña el suelo, saca petroleo del subsuelo, siente como el intestino delgado se le hace grueso y se quema por dentro por un fuego infernal... Carmelo Rosas siente lo que es "cagar pa'dentro".

Cuando Lucifer termina, se quita el "condemonio" y procede a limpiarse la mierda de la que se embarro, Carmelo Rosas aun exhausto y con el cu...erpo adolorido le dice a Lucifer:
Carmelo Rosas
- No vayas a pensar que soy joto.

- Y tu no vayas a pensar que yo soy el diablo, yo solo pasaba por aqui.

Cuentan las malas lenguas que Carmelo Rosas vive ahora muy feliz al lado de un hombre... Lucio Fernando alias Lucifer.

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